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Ramón Fandos Socio de BEMER y Creador de contenido Comprar

Artrosis: qué desgasta realmente el cartílago

Ramón Fandos Creador de contenido 2 min de lectura

El cartílago es el tejido que recubre los extremos de los huesos dentro de una articulación y permite que se muevan uno sobre otro sin rozar. La artrosis es el desgaste progresivo de ese cartílago: con el tiempo se vuelve más fino, pierde elasticidad y, en fases avanzadas, deja zonas de hueso casi sin protección. Es la forma más frecuente de enfermedad articular, y aunque se asocia sobre todo a la edad, no es un simple «lo tuyo son los años»: hay factores que la aceleran y otros que la frenan.

Qué la favorece

  • La edad, porque el cartílago pierde capacidad de repararse a sí mismo con el tiempo.
  • El sobrepeso, que multiplica la carga que soportan articulaciones como la rodilla o la cadera con cada paso.
  • Lesiones articulares previas, aunque se hayan curado hace años.
  • El uso repetitivo e intenso de una articulación concreta, por trabajo o por deporte de alto impacto mantenido en el tiempo.
  • Cierta predisposición genética, sobre todo en la artrosis de manos.

Cómo se nota

El síntoma principal es dolor que aparece o empeora con el uso de la articulación y mejora con el reposo — al revés que en muchas artritis inflamatorias. Con el tiempo puede sumarse rigidez breve por la mañana o tras estar sentado un rato, una sensación de roce o crujido al mover la articulación, y pérdida progresiva de la movilidad completa, sobre todo en rodillas, caderas, manos y columna.

Qué ayuda de verdad

  • Mantener un peso saludable: es la medida con más impacto demostrado sobre articulaciones de carga como la rodilla.
  • Ejercicio regular de bajo impacto — caminar, nadar, bicicleta — que fortalece el músculo alrededor de la articulación sin machacarla.
  • Fortalecer la musculatura que sostiene la articulación afectada, porque un músculo fuerte reparte mejor la carga.
  • Evitar el reposo absoluto prolongado: la articulación necesita moverse dentro de lo tolerable, no inmovilizarse del todo.

Cuándo pedir cita

Un dolor articular que persiste más de unas semanas, que limita actividades cotidianas como subir escaleras o abrir un bote, o que va a más pese a los cuidados básicos, merece valoración médica. También si aparece hinchazón marcada, bloqueo repentino de la articulación o dolor nocturno que no deja dormir: eso ya no encaja con una artrosis simple y conviene descartar otras causas. Un médico puede confirmar el diagnóstico y orientar qué tratamiento tiene sentido en tu caso concreto.

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