Migrañas y dolores de cabeza: la diferencia
Casi todo el mundo ha tenido dolor de cabeza alguna vez, pero no todos los dolores de cabeza son iguales ni tienen el mismo origen. La mayoría son cefaleas tensionales: una presión sorda y constante, como una banda apretando la cabeza, provocada por la tensión de los músculos del cuello y el cuero cabelludo. La migraña es otra cosa: un dolor pulsátil, casi siempre en un solo lado, que puede venir con náuseas, con molestia intensa a la luz y al sonido, y que a veces se anuncia con destellos o líneas en la visión antes de empezar.
Cefalea tensional o migraña
- La tensional suele ser bilateral, de intensidad leve o moderada, y no suele impedir seguir con tus tareas.
- La migraña suele ser unilateral, pulsátil, de intensidad moderada o fuerte, y empeora con la actividad física normal, como subir escaleras.
- Solo la migraña suele venir acompañada de náuseas o de sensibilidad marcada a la luz y al sonido.
Qué la desencadena
Los factores que disparan un dolor de cabeza varían de una persona a otra, pero algunos se repiten con frecuencia: dormir mal o de forma irregular, saltarse comidas, la deshidratación, el estrés (y también la bajada de estrés, como el fin de semana tras una semana intensa), ciertos alimentos o el alcohol, los cambios hormonales, y pasar muchas horas frente a una pantalla con mala postura o mala luz.
Qué ayuda en general
- Mantener horarios regulares de sueño y de comidas.
- Beber suficiente agua a lo largo del día.
- Un espacio oscuro y silencioso para descansar durante un episodio ya en marcha.
- Llevar un diario de los episodios: apuntar cuándo aparecen y qué comiste, dormiste o viviste antes ayuda a identificar tus propios desencadenantes.
- Técnicas para manejar el estrés, porque es uno de los factores que más se repite.
Cuándo un dolor de cabeza es una urgencia
La inmensa mayoría de los dolores de cabeza no son graves, pero hay señales que no se pueden dejar pasar: un dolor que llega de golpe y es el más fuerte que has sentido en tu vida, un dolor de cabeza con fiebre alta y rigidez de cuello, uno que aparece después de un golpe en la cabeza, o uno que viene acompañado de confusión, pérdida de visión, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo. Ante cualquiera de estas señales, busca atención médica urgente el mismo día, no esperes a ver si mejora por su cuenta.