BEMER y ciclismo: recuperar entre etapas
Bemer y el Ciclismo
BEMER y la microcirculación
Muchos deportistas integran BEMER en su rutina de entrenamiento.
BEMER, siglas de Bio-Electro-Magnetic-Energy-Regulation, es un dispositivo médico de clase IIa que, según el fabricante, estimula la microcirculación. Ha ganado popularidad en diversas disciplinas deportivas, incluido el ciclismo.
La Historia de BEMER
El desarrollo de BEMER se remonta a las investigaciones sobre terapia electromagnética iniciadas en la década de 1990 por el ingeniero alemán Peter Gleim. A través de sus estudios, Gleim se propuso entender el flujo sanguíneo. Esta investigación llevó al desarrollo de BEMER, una tecnología que utiliza señales electromagnéticas específicas para estimular el sistema circulatorio.
Según el fabricante, su objetivo es estimular la microcirculación, es decir, el flujo sanguíneo en los capilares más pequeños del cuerpo. Para ello aplica señales electromagnéticas pulsadas de baja intensidad a través de dispositivos específicos desarrollados por BEMER.
BEMER en la rutina del ciclista
Facilidad de uso y portabilidad:
Una de las ventajas de BEMER es su facilidad de uso. Sus dispositivos son portátiles y fáciles de transportar, lo que permite a los ciclistas incorporar esta tecnología en su rutina de entrenamiento, ya sea en casa o durante competiciones y viajes.
La Tecnología BEMER representa una innovación total.
Según el fabricante, utiliza un sistema de señales multidimensionales para estimular la microcirculación.
BEMER es un dispositivo médico certificado de clase IIa. No sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de profesionales sanitarios.
Súmalo a tu rutina de entrenamiento
Ocho minutos, dos veces al día. Quienes entrenan en serio lo integran en su descanso y su recuperación.
