¡HABLEMOS!
El dolor agudo es una experiencia común que aparece de manera repentina e intensa, generalmente asociada a una lesión, una cirugía o una condición médica temporal. Puede limitar la movilidad, alterar el sueño y afectar la calidad de vida, generando también malestar emocional.
Lesiones físicas: esguinces, fracturas, torceduras musculares o contusiones.
Cirugía: dolor postoperatorio en la zona intervenida.
Problemas dentales: extracciones, infecciones o procedimientos odontológicos.
Infecciones y enfermedades temporales: otitis, infecciones urinarias, gripe.
Cólicos abdominales: asociados al sistema digestivo.
Limitación de actividades cotidianas.
Alteración del sueño y fatiga.
Estrés, ansiedad o depresión.
Necesidad de tratamiento médico y visitas frecuentes.
El sistema circulatorio es clave para la salud: transporta oxígeno y nutrientes a las células. Cuando la circulación se ve comprometida por inflamación, lesiones o estrés, aparece el dolor.
Las terapias basadas en campos electromagnéticos pulsados (PEMF) actúan sobre la microcirculación, es decir, el flujo sanguíneo en los capilares más pequeños. Al mejorar la vasomotricidad (contracción y relajación rítmica de los vasos), se optimiza el suministro de oxígeno y nutrientes, favoreciendo la recuperación celular y reduciendo la inflamación, un factor clave en el dolor agudo.
Diversos estudios han explorado la eficacia de la estimulación vascular mediante PEMF en el alivio del dolor:
Dolor lumbar agudo: reducción significativa del dolor y mejora de la movilidad en pacientes tratados【PubMed 33694338】.
Dolor y calidad del sueño: mejoras en descanso y bienestar general【PubMed 23940071】.
Dolor crónico y fibromialgia: beneficios en pacientes con dolor persistente tras uso continuado【PubMed 29709070】.
Uno de los aspectos más destacados es la rapidez del alivio: muchos usuarios reportan disminución del dolor en minutos u horas tras una sesión. Esto resulta especialmente valioso en situaciones de dolor agudo, donde la prontitud es esencial para recuperar movilidad y calidad de vida.
Configura el dispositivo según las instrucciones.
Busca un lugar cómodo para la sesión.
Aplica el sistema en la zona afectada.
Ajusta la intensidad de forma progresiva y cómoda.
Duración: entre 8 y 30 minutos.
Frecuencia: al menos una vez al día (consultar con un profesional).
Consistencia: usarlo de forma regular para resultados óptimos.
Seguimiento médico: nunca sustituye la atención profesional.
Escucha a tu cuerpo: ajusta según tus sensaciones.
La estimulación vascular mediante PEMF es una opción no invasiva para el alivio del dolor. Sin embargo, debe considerarse como complemento y no sustituto de la atención médica convencional. La orientación de un profesional de la salud es esencial para integrarla de forma segura y eficaz en un plan de tratamiento integral.
terapiafisicovascular.es no proporciona consejos ni servicios médicos. BEMER no está diseñado para diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. No debe usarse para ningún propósito que no esté descrito en el manual del usuario. Por favor, consulte siempre a un profesional de la salud cualificado si tiene algún problema médico.