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Ramón Fandos Socio de BEMER y Creador de contenido Comprar

Pensar en español y decirlo en inglés: mi método

Ramón Fandos Creador de contenido 1 min de lectura

Casi todos los métodos de inglés prometen lo mismo: que dejes de traducir, que empieces a «pensar en inglés». Suena bien, y por eso vende. El problema es que no es así como funciona una cabeza que ya piensa en español desde hace treinta o cuarenta años.

Lo que de verdad pasa cuando alguien habla otro idioma

Nadie deja de pensar en su lengua materna. Lo que ocurre con la práctica es que el paso de una a otra se vuelve tan rápido que deja de notarse. Sigues pensando en español; simplemente ya no te detienes a montarlo. Por eso mi método no pide que dejes de traducir: pide que traduzcas cada vez más rápido, hasta que un día ya no te paras. Hablas.

Por qué empiezo siempre por el español

  • Porque es de donde partes de verdad, no de donde te gustaría partir.
  • Porque la correspondencia palabra por palabra, siempre que se puede, es la forma más rápida de entender por qué una frase en inglés se dice así y no de otra manera.
  • Porque hay expresiones que no se montan pieza a pieza —los chunks— y esas se aprenden enteras, no traducidas: ahí el español ayuda para entender el sentido, no para construir la frase palabra por palabra.

Lo que sí cambia con el tiempo

Lo que desaparece con la práctica no es el español: es la pausa. Al principio piensas la frase en español y tardas en decirla en inglés. Con miles de frases repetidas, ese hueco se cierra solo, sin que decidas cerrarlo tú. Es exactamente lo que hace Frasly: miles de frases cortas, repetidas con la frecuencia justa, hasta que salen sin pararte a montarlas.

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