Circulación y trabajo de oficina
Ocho horas sentado no son ocho horas de descanso para tus piernas: son ocho horas sin la bomba muscular que normalmente empuja la sangre de vuelta al corazón. Es, probablemente, el hábito moderno que más afecta a la microcirculación de las piernas, y afecta a casi todo el mundo con trabajo de oficina.
Por qué sentado es distinto de quieto de pie
Sentado, además de no moverte, doblas la cadera y la rodilla en ángulo cerrado, lo que puede comprimir ligeramente las venas de detrás de la rodilla. No es grave en una persona sana que se levanta de vez en cuando; se convierte en un problema cuando son horas y horas seguidas sin cambiar de postura.
La regla que de verdad funciona
No hace falta gimnasio en la oficina. Lo que cambia las cosas es la frecuencia, no la intensidad: levantarte un minuto cada hora activa la bomba muscular de la pantorrilla mucho mejor que una caminata larga una vez al día.
- Pon una alarma cada 50-60 minutos, aunque sea solo para levantarte a por agua.
- Si no puedes levantarte, sube y baja los talones sin despegar la punta del pie del suelo: 20-30 repeticiones activan la bomba.
- Evita cruzar las piernas durante ratos largos: comprime aún más la circulación de vuelta.
- Si la silla te corta detrás de la rodilla, súbela o pon un reposapiés: ese borde presionando la parte de atrás de la pierna no ayuda nada.
Y si el trabajo es de pie
El problema es el mismo pero al revés: estar de pie y quieto —una caja, un mostrador— es de lo peor para las piernas, porque toda la columna de sangre tiene que subir sin ayuda del movimiento. Aquí ayuda lo contrario: cambiar el peso de una pierna a otra y caminar unos pasos cuando se pueda, en vez de quedarte inmóvil.
Nada de esto sustituye una valoración médica si ya notas hinchazón marcada o dolor: es prevención para quien está bien, no tratamiento para quien no lo está.


